Preguntas periféricas

El desafío de viajar en tren por India es la incertidumbre permanente. Los nombres de las estaciones a veces están en inglés, a veces no. Los carteles están iluminados a veces, a veces no. Y a veces la imaginación tiene que jugar al ahorcado y completar las letras que faltan.

Tenía que bajarme en Trivandrum para hacer conexión en micro hasta Bangalore, donde tomaría un avión que me llevaría de regreso a las tierras del Punjab. Iba atenta a las estaciones que pasaban y en cuanto leí ‘Trivandrum’ me bajé. Pero en el instante en que pisé el andén, algo adentro mío se agitó. Lleve la mirada hacia adentro y sentí como una inseguridad, como que algo andaba mal. “No estoy en Trivandrum”, pensé. Pero mis ojos leían claramente el cartel: ‘Trivandrum’.

Me di vuelta y mire a mi alrededor esperando que alguna persona me devolviera la mirada. Entonces inquirí: “Es esta la estación Trivandrum, no? Y el hombre que me devolviera la mirada respondió afirmativamente, motivo por el cual seguí caminando tranquila.

El tren anunció su partida y echó a andar.  En ese instante, escuché la voz de mi interlocutor que me gritaba desde atrás:

  • Vas a la estación de micros?
  • Sí, tengo que tomar un micro hasta Bangalore – dije, dándome la vuelta.
  • No, entonces debe bajarse en Trivandrum Central, acá estamos en las afueras de Trivandrum.

Completamente desconcertada, no podía entender cómo era posible que los indios le pusieran el mismo nombre a dos estaciones de tren, y expresé en voz alta mi frustración por la falta de sentido común de la señalización en India, que incluía no solo estaciones de tren sino también de calles contiguas con el mismo nombre.

La mirada de mi interlocutor se volvió inexpresiva, y cuando respondió, lo hizo con sensatez y cierta autoridad. Tan sólo dijo: “Board the train now!” (Aborde el tren ahora!).

Me eche a correr y salté con mi mochila, el yoga mat y mis libros a cuestas. Me tendieron una mano del lado de adentro, y agradecí en mi corazón el pragmatismo de mi interlocutor al mostrarme la importancia de dejar de hacerme preguntas periféricas.

***

Si algo pasa, pasa. Podrás decir que es inaudito o incoherente, podrás pensar que era perfectamente evitable o remediable; seguramente tendrás un sinfín de ideas sobre cómo podría haber funcionado mejor. Y a pesar de todos los cuestionamientos que te hagas, la disyuntiva real que se te presenta es si vas a quedarte en el andén argumentando, o si simplemente vas  a subirte al tren – y seguir viaje.

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Publicado por

Marian

El 15 de Septiembre de 2014 soplé el mandala de mi vida y me fui a vivir a la India. Dejaba atrás mi familia, mis amigos, un hogar confortable y una carrera en ascenso. Pero soñaba despierta con profundizar mi experiencia y conocimiento del yoga en el lugar que lo vio nacer, así que reduje mi vida a 15 kilos de equipaje y partí. Durante casi medio año viajé sola por India y Nepal, formándome en yoga y meditación vipassana. Regresé a Argentina en Febrero de 2015 para dedicarme de lleno a la enseñanza del Yoga; actividad que ejerzo con devoción desde entonces. – Hari Om Tat Sat

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