Agua Fría

El ashram estaba ubicado a los pies de los Himalayas. Me había rehusado a regresar al norte en invierno, pero no obtenía respuesta del retiro de Sri Lanka, y de Nepal me respondieron en el día. Los amigos de Varkala trataron de persuadirme de que me quedara en el sur, de que hacía frío en el norte, etc. Pero yo estaba convencida de que el llamado venía de Nepal, y partí.

Además de usar dos buzos y una campera, iba y venía envuelta en mi frazada. Comía con mi frazada, meditaba con mi frazada. Observaba el atardecer envuelta en mi frazada. Y cuando supe que no había agua caliente en el ashram, decidí que no me bañaría durante los 10 días del  retiro. Lo cierto es que al tercer día salté a la ducha. Fueron las duchas más cortas de mi vida.

Y así transcurrieron los días y la práctica, hasta que llegó la última mañana, la última meditación. Finalizó el voto de silencio, y había una atmósfera de júbilo en todo el lugar. Recuerdo que salí de la stupa y mi mirada se cruzó con los ojos amistosos de otras nepalíes. Después de intercambiar unas palabras con ellas, miré en dirección a las duchas y decidí que me bañaría esa misma mañana. No había necesidad realmente; esa noche regresaría a mi hotel en Katmandú, y podría disfrutar de una ducha caliente.

El agua estaba helada y la mañana ventosa, y debajo de la ducha sólo el cuerpo temblaba. La mente tan sólo atestiguaba que el agua estaba helada y la mañana ventosa. Ni el frío, ni la incomodidad pudieron ese día provocarme una reacción. La mente estaba ecuánime, y me cuesta traducir en palabras lo que fuera uno de los instantes más conscientes de mi vida.

Refugiate en el amor (*)

“Las personas llegan a tu vida por una razón, por una estación o por toda una vida.

Cuando alguien llega a tu vida por una razón, es generalmente para crear una cuña en tu vida, para hacerte tomar un rumbo enteramente nuevo; un rumbo que de otra forma no hubieras emprendido. Este tipo de vínculo un buen día y sin ninguna causa real o de una forma inconveniente, llega a su fin.  A veces esa persona muere. A veces simplemente se aleja sin escuchar. A veces actúa de una forma que te obliga a hacerle frente. Nos cuesta entender que su trabajo en nuestras vidas, está hecho.

Otras personas llegan a tu vida por una estación, porque llegó el momento de compartir, de crecer y aprender. Te traen paz. Te hacen reír.  Te enseñan algo que jamás se te hubiera ocurrido hacer, y generalmente te traen enormes cantidades de alegría. Y dura sólo una estación.

Otras relaciones duran toda la vida, y te enseñan lecciones de vida. Son vínculos que te ayudan a construir una sólida base emocional. Pero en cualquiera de los tres casos, tu trabajo es aceptar la lección que trae cada una de ellas, amar a pesar de todo y aplicar lo aprendido a todos los vínculos y áreas de tu vida.” (*)

(*) Anónimo. Copiado de la pared de una habitación en Praga.

De las rupturas que me han tocado vivir, hubo una especialmente triste para mí. Había sonado la hora de la despedida, y yo golpeaba a su puerta. Fue accidental que mi atención se posara sobre las sandalias que usaba todos los días. Pero en ese instante, parada frente a su puerta observando las sandalias descuidadamente olvidadas en la entrada, se abrió la puerta del recuerdo y reviví mis más sinceros sentimientos hacia él y hacia nuestra amistad, de la misma forma en la que una canción olvidada trae consigo sentimientos que se creían perdidos.

Inesperadamente imbuida del más sincero amor, dejé de lado el dolor y me prometí a mí misma no albergar jamás críticas ni sentimientos hostiles hacía quien había sido mi amigo, y me despedí de él ese día con la gratitud en los labios.

Por todo ese amor, por los buenos momentos, y por las risas.

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(*) Remitirse al capítulo Mismas calles, mismas veredas

El sol se asomó en India… | The sun rose in India…

… y se puso lentamente sobre Buenos Aires. «India no es otra cosa que nuestro compromiso de crecer», leía el epílogo de una carta dirigida a una amiga, escrita en el ocaso del año anterior.

A continuación, sigue una selección inédita de párrafos extraídos, tanto de mi diario personal como de comunicaciones con algunos de mis amigos. Una escena de la vida extraída por cada mes de este año que comenzó en India y finaliza en Buenos Aires, para celebrar este compromiso de crecer.

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Enero | A veces, una mirada llena de silenciosa empatía puede decir lo que las palabras más elocuentes no alcanzan a expresar.

Febrero | La bondad no es otra cosa que la manifestación externa de nuestro deseo interno de hacer el bien. Más de una vez puede implicar algún tipo de sacrificio personal, pero si querés ayudar a la persona que tenés sentada al lado no necesitas cruzarte todo el desierto.

Marzo | “… No siempre fui un espíritu libre como decís. Yo me recreé a mí misma libre, que es distinto. Y para ser libre hay que abrazar los miedos. Esto significa que a pesar de tus temores vas a moverte hacia adelante, aunque eso implique tener que temblar a cada paso. Entonces tu vida empezará a parecerse a vos misma.”

Abril | “Ninguna situación, por difícil que sea, es completamente desesperada. Claro que se puede desesperar, y ocurre muchas veces. Pero quien pueda mantenerse luchando probablemente encuentre algo en medio de toda esa adversidad que sea clave para que pueda salir adelante sin morir por dentro en el intento.”

Mayo | “…. Vipassana me enseñó a aceptar las experiencias de la vida como son, no como me gustaría que fueran. Algunas de mis resistencias internas murieron durante aquellos días silenciosos en Katmandú…”

Junio | Sólo los ojos cerrados en Katmandú pudieron ver lo que la razón jamás hubiera arriesgado a imaginar.

Julio | Las palabras tienen más significado cuando se las pronuncia después del silencio.

Agosto | Si el amor no te hace valiente, ¿entonces qué?

Septiembre | Cada pérdida me despertó un poco más.

Octubre | Quien sembrara en mí la confianza en mi propia capacidad de viajar sola por India, dijo en una oportunidad algo que me conmovió. Me hizo reflexionar sobre la importancia de viajar a la India o a cualquier otro país en desarrollo, explicando que la pobreza y las carencias que allí se vivían no eran un problema en sí mismo, tanto como una experiencia que podía despertar la consciencia humana. Que al mismo tiempo, valores humanos como la amistad y el amor se encontraban realzados; y que conocer todo eso del otro podía probar ser la mejor vía para el diálogo y la paz.

Noviembre | “… lo importante es que él aceptó el divorcio; lo demás es cuestión de tiempo. El tiempo es un factor que nunca está en nuestras manos, y lo único que resta es entregarse. Las personas llegan a nuestra vida, cumplen un papel y un buen día se alejan cuando su rol terminó. Lo más inteligente que podemos hacer es no ponerle más energía; no dilatar ese proceso. Tenés que entender que incluso cuando fuiste vos quien decidió terminar la relación, sigue siendo una forma de pérdida para vos. Es por eso que estás triste, C**., porque estás perdiendo a alguien a quién amaste alguna vez. Así que no te preocupes si te sentís sola, si estás comiendo mucho o durmiendo demasiado. Abrazá esta etapa de tu vida porque viene a enseñarte algo a través de la pérdida.”

Diciembre | “Te vas a sentir decepcionada. Por momentos vas a tener que dejar caminos que empezaste a recorrer, y vas a tener que recalcular sobre la marcha. Vas a llorar, vas a reír a carcajadas. Vas a transformarte durante el recorrido. Vas a aprender a mantenerte estable en medio de las fluctuaciones de la suerte. Vas a entender que el camino correcto no es el camino libre de adversidades, sino el camino que se construye a pesar de ellas.”  

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The sun rose in India… |

… and is slowly setting down in Buenos Aires. “India is nothing but the inner compromise we have assumed with ourselves”, reads the closing lines of a letter addressed to a friend of mine, written down during the sunset of the previous year. 

A collection of paragraphs is listed below, excerpts carefully chosen from my personal diary as well as from communications held with some of my friends. One scene of life selected per month to celebrate this inner compromise.

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January | Sometimes, a gaze filled with silent kindness can say what the most eloquent words fail to express. 

February | Kindness is the outer expression of the inner desire to do good to others. Sometimes, self-sacrifice is required, but if you are having dinner and you truly want to help the person sitting right next to you, you don’t need to cross the entire desert. 

March |“… I have not always been a free spirit as you say. I made myself this way. And in order to be free you must embrace your fears. This means that even if you are afraid you will do it, you will move on even if you need to shake at every step. Then your life will start resembling yourself.

April | No situation is entirely hopeless. Of course you can despair, and unfortunately, it does happen most of the time. But he who can keep fighting back may find a clue to overcome adversity without dying on the inside.

May | “… Vipassana taught me to embrace the experiences of life just as they are, not as I would like them to be. Some inner resistances died during those silent days in Kathmandu…”

June | Only with closed eyes you are able to see what the reasoning mind would not even dare to guess.

July | Words have more meaning when uttered after silence.

August  | If love doesn’t make you brave, what then?

September | Every lost woke me up a bit more.

October | He who sowed the seed of confidence in my own capacity to travel alone around India said something to me once that moved me deeply inside. He made me think about the importance of travelling around India or any other developing country, explaining that both poverty and their unfulfilled needs were not a problem in itself as much as they were a potential tool to awaken the human consciousness. That at the same time, human values such as friendship and love were also overexpressed, and that getting to know other people under this light could eventually prove to be the best way to dialogue and peace.

November | “…Listen, the important thing is that he agreed to divorce, the rest it’s a matter of time. Time is a factor that it’s never in our hands and we can do nothing but surrender. People come into our lives, play a role and then they just walk away when their part is done. The smartest thing we can do is not to add more energy to that, don’t make it longer. But you need to understand that even when you decided to break up with him, yet it’s a form of lost. That’s why you feel sad, because you are losing someone you loved. So don’t worry if you are feeling lonely, don’t worry if you are overeating or sleeping too much. Embrace this moment as it is because this time has come to teach you something through lost.”

December | “You will feel disappointed. At times, will have to quit a path you’ve already started walking and recalculate your route. You will cry, you will also laugh out loud. You will change along the road. You will learn to stay stable amidst the fluctuations of fortune. You will understand that the right path is not the one free from adversity, but the one you shall build in spite of it.”

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Lecciones no tan obvias

El francés se fue(*), y como suele suceder en el escenario de la vida, lo verdaderamente importante fue justamente lo que siguió después.

El dolor genera incomodidad y nos obliga a movernos, a improvisar y a buscar soluciones en donde jamás se nos hubiera ocurrido siquiera mirar. No me fue fácil separarme de él, y busqué refugio en los amigos para aplacar transitoriamente el dolor de la nunca bien ponderada soledad. Pero al mismo tiempo busqué refugio en la sabiduría de distintos terapeutas para comprender la verdadera naturaleza de mi sufrimiento.

Comencé entonces a entender que la espada del dolor había rasgado el velo del inconsciente, y a través de esa apertura pude asomarme a una realidad y a un concepto más honesto de mí misma.

Con el tiempo, pude ver que esta historia fue la respuesta a aquella plegaria silenciosa que elevara en el templo de la diosa Chamundi(**) a las pocas semanas de mi arribo en Mysore. Con mi frente apoyada en la pared posterior del templo, formulé la sincera intención de comprender las raíces inconscientes de mi forma de vincularme afectivamente, y toda esta historia tuvo que ver con eso.

Hoy, casi un año más tarde, aquella plegaria sigue resonando.

Si tuviera que extraer un elixir de toda esta experiencia, esa quintaesencia sería el rol fundamental que juegan tanto la compañía como la soledad en el conocimiento de uno mismo.

Ninguna medicina es agradable, y podemos beberla con ecuanimidad o hacer un berrinche al tragar. Pero esto último es decisión de cada uno.

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(*) Remitirse al capítulo “Días de amor y motocicleta”

(**) Remitirse al capítulo “La Diosa del Cambio”

Recuerda quién eres | Remember who you are

«No puede abandonarse el camino que es de uno»  – Varkala, Enero de 2015.

Accidentalmente me escuché a mí misma. Accidentalmente. Esta frase, salida de mis propios labios cuando la paz de los días de Varkala inundaba mi voz, llegó a mis oídos en el momento justo. Me escuché a mí misma y fue fuerte. Fue como si la parte más profunda de mí viniera a recordarme quién era. Y viniera a pedirme que no lo olvide.

El camino que es de uno nunca es externo. No es tu trabajo ni tu profesión. Ni siquiera es tu vocación.

El camino que es de uno es el camino que te devuelve a ese lugar de paz. Es la actitud diaria de inspirar y dejarse inspirar, de confiar y bailar con los cambios que no comprendemos.

Es la actitud diaria de entender y soltar.

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«You cannot quit the path that is right for you»  – Varkala, January 2015.

Incidentally, I heard myself. Really, just by chance. These words, uttered by my own lips when the peace of the days in Varkala filled my voice, came to me at the right moment. I listened to myself and it was transforming. It was as if the deepest part of me came to remind me who I was, and to ask me to not forget it.  

The path that is yours is never out there. It’s neither your job nor your profession. It’s not even your vocation.

Your path is the one that brings you back to that peaceful state. It’s the daily attitude of inspiring and being inspired. It’s the attitude of trusting and embracing even those things that you cannot understand.

It’s an attitude stemming from understanding and letting go.

Preguntas periféricas

El desafío de viajar en tren por India es la incertidumbre permanente. Los nombres de las estaciones a veces están en inglés, a veces no. Los carteles están iluminados a veces, a veces no. Y a veces la imaginación tiene que jugar al ahorcado y completar las letras que faltan.

Tenía que bajarme en Trivandrum para hacer conexión en micro hasta Bangalore, donde tomaría un avión que me llevaría de regreso a las tierras del Punjab. Iba atenta a las estaciones que pasaban y en cuanto leí ‘Trivandrum’ me bajé. Pero en el instante en que pisé el andén, algo adentro mío se agitó. Lleve la mirada hacia adentro y sentí como una inseguridad, como que algo andaba mal. “No estoy en Trivandrum”, pensé. Pero mis ojos leían claramente el cartel: ‘Trivandrum’.

Me di vuelta y mire a mi alrededor esperando que alguna persona me devolviera la mirada. Entonces inquirí: “Es esta la estación Trivandrum, no? Y el hombre que me devolviera la mirada respondió afirmativamente, motivo por el cual seguí caminando tranquila.

El tren anunció su partida y echó a andar.  En ese instante, escuché la voz de mi interlocutor que me gritaba desde atrás:

  • Vas a la estación de micros?
  • Sí, tengo que tomar un micro hasta Bangalore – dije, dándome la vuelta.
  • No, entonces debe bajarse en Trivandrum Central, acá estamos en las afueras de Trivandrum.

Completamente desconcertada, no podía entender cómo era posible que los indios le pusieran el mismo nombre a dos estaciones de tren, y expresé en voz alta mi frustración por la falta de sentido común de la señalización en India, que incluía no solo estaciones de tren sino también de calles contiguas con el mismo nombre.

La mirada de mi interlocutor se volvió inexpresiva, y cuando respondió, lo hizo con sensatez y cierta autoridad. Tan sólo dijo: “Board the train now!” (Aborde el tren ahora!).

Me eche a correr y salté con mi mochila, el yoga mat y mis libros a cuestas. Me tendieron una mano del lado de adentro, y agradecí en mi corazón el pragmatismo de mi interlocutor al mostrarme la importancia de dejar de hacerme preguntas periféricas.

***

Si algo pasa, pasa. Podrás decir que es inaudito o incoherente, podrás pensar que era perfectamente evitable o remediable; seguramente tendrás un sinfín de ideas sobre cómo podría haber funcionado mejor. Y a pesar de todos los cuestionamientos que te hagas, la disyuntiva real que se te presenta es si vas a quedarte en el andén argumentando, o si simplemente vas  a subirte al tren – y seguir viaje.

Mejor andar con zapatos

Fue larga la serie de acontecimientos afortunados que me llevaron a un retiro de meditación Vipassana en los valles de Katmandú. ¿Por qué dejar el paraíso de las playas de Varkala, dejar los amigos, que eran como mi familia en India, y dejar otra vez mi trabajo?

Porque sonó la hora. Y cuando uno escucha claramente que llegó el tiempo, se entrega y baila con la melodía que suena. Baila comprendiendo que nadie –o muy pocos– pueden escucharla. Y así como no es posible probar la existencia de una partitura invisible escrita para nosotros, tampoco es posible negar la naturaleza cambiante e impermanente de todo. Al menos eso está escrito en el reverso de todas las cosas.

Si las leyes de la naturaleza aplican para todos por igual, podríamos inferir que así como los primeros brotes anuncian la primavera que se aproxima, así también todas las situaciones de la vida deberían tener una señal que anuncia el cambio. Pero para identificar las señales del tiempo en la propia vida, se requiere una buena dosis de aceptación. El desapego no es apatía ni falta de amor; es el arte de reconocer y aceptar con ecuanimidad las distintas estaciones de la vida. Y esto es Vipassana.

Vipassana es el arte de desarrollar en uno una visión objetiva y una actitud ecuánime ante la vida. O para decirlo en las palabras del Maestro S. N. Goenka:

“¿Para qué molestarse en forrar el mundo entero en cuero? Mejor ponte zapatos y corre si quieres”.